Handen van een oudere vrouw om een warme mok

Terapia de luz roja para la artrosis

Quienes llevan años viviendo con artrosis saben hasta qué punto la rigidez y el dolor pueden determinar el día. Cada vez recibimos más preguntas sobre si la terapia de luz roja para la artrosis puede aportar algo. La respuesta honesta consta de dos partes. La luz roja y la luz infrarroja cercana no regeneran el cartílago ni revierten la artrosis. Lo que la fotobiomodulación sí puede ayudar a aliviar son el dolor y la rigidez matutina, además de favorecer el estado del tejido que rodea la articulación. Preferimos dejar clara esa diferencia de antemano y no después.

Lo que la terapia de luz roja para la artrosis hace y no hace

La terapia de luz roja para la artrosis se centra en el dolor, la rigidez y el tejido alrededor de la articulación, no en reparar el cartílago. La artrosis no es reversible y una radiografía no cambia por ello. Los usuarios informan sobre todo de menos rigidez matutina y mayor facilidad de movimiento. Las investigaciones sugieren que la luz infrarroja cercana favorece la circulación y la capacidad de recuperación del tejido circundante.

Es una promesa más modesta que la que leerá en otros lugares, y es intencionado. El cartílago apenas tiene vasos sanguíneos y no hay pruebas convincentes de que la luz aplicada desde el exterior regenere el cartílago perdido.

El cartílago no es la única fuente de molestias. En la artrosis casi siempre hay una cápsula articular irritada, músculos tensos y tendones sobrecargados. Precisamente ese tejido se encuentra al alcance de la luz infrarroja cercana, y precisamente ese tejido determina en gran medida cómo se siente durante el día.

Qué ocurre dentro y alrededor de la articulación

El efecto comienza en las mitocondrias. En la cadena de transporte de electrones se encuentra la citocromo c oxidasa, una enzima sensible a la luz roja de 660nm y a la luz infrarroja cercana de 830 a 850nm. Al iluminar el tejido, se libera óxido nítrico, se acelera la producción de ATP y se generan breves pulsos de especies reactivas de oxígeno que el tejido interpreta como una señal de reparación. El término técnico es fotobiomodulación, estudiada, entre otros centros, en la Facultad de Medicina de Harvard y la NASA. Puede leer la explicación completa en nuestro resumen sobre cómo actúa la luz roja y la luz infrarroja cercana en el organismo.

En la artrosis, la longitud de onda es especialmente relevante. La luz roja de 660nm penetra de 5 a 10mm y permanece en la piel y el tejido superficial. La luz infrarroja cercana de 830 a 850nm alcanza de 4 a 5cm y llega a las articulaciones, los tendones, los músculos y los nervios periféricos. En la artrosis, por tanto, la luz infrarroja cercana hace la mayor parte del trabajo.

Lo que ocurre en ese tejido se ha descrito en estudios de tres maneras:

  • Los macrófagos pasan de un modo proinflamatorio a uno reparador. Eso explica por qué el dolor articular suele disminuir antes con la luz LED que la hinchazón.
  • La microcirculación mejora, por lo que los nutrientes llegan más fácilmente a la cápsula y los tendones.
  • Los músculos alrededor de la articulación reciben más ATP. Una menor tensión protectora suele significar menos rigidez al dar los primeros pasos del día.

Esta es la misma ruta que describimos en el artículo sobre terapia de luz roja para el dolor y la inflamación. En la artrosis, el contexto es diferente: el desgaste persiste, por lo que es necesario mantener la situación.

Qué articulaciones pueden iluminarse bien en la práctica

Cuanto más cerca de la piel se encuentre una articulación, más luz le llega. Esto hace que algunas aplicaciones sean más prometedoras que otras.

Rodilla

La rodilla es la articulación más favorable. La cápsula, los ligamentos y los tendones están poco profundos, y puede iluminarla por delante, por dentro y por fuera. La luz roja para la artrosis de rodilla es la aplicación sobre la que recibimos más comentarios.

Manos y dedos

Las articulaciones de los dedos y la base del pulgar se encuentran justo debajo de la piel. Aquí, los 660 nm son tan importantes como el infrarrojo cercano. Ilumine el dorso y la palma de la mano por separado para que reciban luz desde ambos lados.

Hombro

El hombro es parcialmente accesible. El manguito rotador y los tendones que lo rodean están al alcance, mientras que la propia articulación se encuentra a mayor profundidad, bajo el tejido muscular. El beneficio se obtiene sobre todo en los tendones y los músculos circundantes.

Cuello

En la artrosis cervical, las articulaciones facetarias se encuentran detrás de la columna vertebral, con una capa muscular delante. Esa capa muscular suele ser precisamente la parte dolorosa y puede iluminarse bien junto con los músculos de la parte superior de la espalda.

Cadera

La cadera es el caso más difícil. En la mayoría de las personas, la articulación se encuentra a más de 5 cm de profundidad, bajo tejido muscular y tejido subcutáneo. Somos prudentes: espere un efecto en los músculos circundantes, no en la propia articulación.

La rodilla y la mano se iluminan con luz roja

Protocolo de terapia de luz roja para la artrosis de cada articulación

El protocolo varía principalmente en la distancia y en el número de lados que se iluminan. La base sigue siendo la misma: piel desnuda, de 10 a 15 minutos por zona.

Articulación Distancia Duración por lado Frecuencia Aspecto importante
Rodilla 15 cm (30 cm durante las dos primeras semanas) 10 a 15 minutos 5 a 6 veces por semana Ilumine la parte delantera y la parte interior por separado
Mano y dedos 15 a 20 cm 10 minutos 5 a 6 veces por semana Ilumine el dorso y la palma de la mano por separado
Hombro 15 cm 10 a 15 minutos 5 veces por semana Separe ligeramente el brazo para facilitar el acceso
Cuello 15 a 20 cm 10 minutos 5 veces por semana Incluir también los músculos de la parte superior de la espalda
Cadera 15 cm 15 minutos 5 veces por semana Centrar las expectativas en los músculos circundantes

Tres puntos en los que suelen cometerse errores:

  • Durante la primera semana, haga sesiones más cortas, de 5 a 7 minutos por zona, y durante las dos primeras semanas manténgase a 30 cm. El tejido se acostumbra a la carga, igual que con un programa de entrenamiento.
  • La frecuencia pesa más que la duración. Lo óptimo es realizar de cinco a seis sesiones por semana; tres veces por semana es el mínimo y dos veces por semana no produce ningún efecto.
  • La potencia en la zona iluminada es determinante. En la literatura se menciona aproximadamente 100 mW/cm² como límite inferior; los dispositivos baratos suelen alcanzar entre 20 y 30 mW/cm². Nuestros paneles miden, de forma calibrada, entre 130 y 200 mW/cm² a 15 cm; el cinturón TheraFlex con cable, 219 mW/cm².

La cronología: cuándo notará algún efecto

La luz roja no funciona como un botón de emergencia; sus efectos se desarrollan gradualmente. Durante las primeras semanas, el cuerpo desarrolla su capacidad y, después, puede notarse una diferencia. Quien deja de usarla después de unas semanas no obtiene resultados duraderos. En la artrosis, esa paciencia es aún más importante.

Periodo Lo que los usuarios suelen mencionar (varía según la persona)
Fase de adaptación, primeras semanas Algunas personas informan de menos rigidez matutina y de que los primeros pasos resultan más suaves
Con un uso regular durante varias semanas Moverse con más facilidad y menos dolor; a menudo se mencionan caminatas más largas
Después de varias semanas de uso constante En caso de molestias crónicas, a menudo se informa de una diferencia más clara solo más adelante
A más largo plazo, varios meses Molestias intensas de varios años: como mucho, un cambio gradual, siempre que se use de forma constante

Como la artrosis es permanente, esto no es un tratamiento con un punto final. La mayoría de las personas continúa con tres o cuatro sesiones semanales como mantenimiento después de la fase de adaptación. Describimos el mismo principio en nuestro artículo sobre la terapia de luz roja y la recuperación muscular, donde la fase de adaptación solo avanza más rápido.

Combinarla con movimiento y fisioterapia

La terapia de luz roja para la artrosis no sustituye la fisioterapia, los medicamentos ni la atención médica. En la artrosis, moverse es la medida mejor respaldada por la evidencia, y el mayor obstáculo para hacerlo es el dolor. Ahí es donde la luz puede desempeñar un papel.

Use la luz antes de hacer ejercicio si la rigidez se lo impide, y después si lo que más le molesta son las molestias posteriores. Consulte con su fisioterapeuta cómo aumentar gradualmente el uso. Si tiene una prótesis o un implante, o toma medicamentos que hacen que la piel sea fotosensible, consulte previamente el uso con el médico que lo atiende.

Si tiene dudas sobre el enfoque adecuado para su articulación, puede programar una videollamada gratuita de quince minutos con un especialista. No es un discurso de ventas, sino una conversación sincera sobre lo que es realista. Si prefiere escribir, puede responder a continuación: siempre hay una persona que lo lee y recibirá una respuesta en un plazo de 24 horas.

Qué dispositivo es adecuado para cada articulación

La elección depende de la articulación que desee iluminar.

  • Para la rodilla, el hombro y el cuello, el cinturón de terapia de luz roja TheraFlex suele ser la opción más práctica. El cinturón se ajusta alrededor de la zona, de modo que la luz entra desde varios lados, y usted puede seguir sentado. Hay una versión con cable y otra inalámbrica.
  • Si desea iluminar varias articulaciones, o incluir también la espalda y la recuperación general, un panel es más versátil. El ATP Pro 700 Essential Set combina el panel de medio cuerpo con un soporte, para que pueda ajustar la altura y el ángulo para cada articulación sin improvisar.
  • Para tratar únicamente las manos y los dedos, basta con un dispositivo pequeño y focalizado. En nuestro artículo sobre terapia de luz roja para el dolor de espalda encontrará más información sobre las ventajas y desventajas de una correa y un panel.

Al elegir, fíjese en la irradiancia medida y la pureza de la longitud de onda, no en el número de LED. Nuestros diodos se mantienen dentro de los 5 nm del valor objetivo y se suministran con informes espectrales. Encontrará la fundamentación en nuestra página sobre investigación científica sobre la terapia de luz roja.

Mujer mayor con una envoltura de luz roja alrededor de la rodilla mientras descansa en la cama

Preguntas frecuentes

¿Puede la terapia de luz roja revertir la artrosis?

No. La artrosis no es reversible y la luz no regenera el cartílago perdido. Lo que la fotobiomodulación puede ayudar a mejorar son el dolor, la rigidez y el estado de la cápsula articular, los tendones y los músculos circundantes. Esto puede contribuir a su comodidad diaria, pero el desgaste en sí permanece.

¿Cuánto tiempo se tarda en notar algo con la artrosis de rodilla?

Varía según la persona. Muchos usuarios informan de menos rigidez matutina y mayor facilidad de movimiento tras varias semanas de uso regular. En el caso de molestias crónicas, notar una diferencia más clara suele requerir más semanas de uso constante. En casos de artrosis grave de muchos años, pueden ser necesarios varios meses de uso constante. Los resultados varían según la persona.

¿Qué longitud de onda es la más adecuada para el dolor articular?

La luz infrarroja cercana de 830 a 850 nm realiza la mayor parte del trabajo en las articulaciones, porque penetra de 4 a 5 cm y alcanza así la cápsula articular, los tendones y los músculos. La luz roja de 660 nm permanece en los 5 a 10 mm superficiales y resulta especialmente relevante para articulaciones superficiales, como las de los dedos.

¿Puedo combinar la luz roja con medicamentos y fisioterapia?

La terapia de luz roja no sustituye los medicamentos, la fisioterapia ni la atención médica, sino que está concebida como complemento. Muchas personas aplican luz antes de hacer sus ejercicios para empezar con mayor flexibilidad, o después si persisten las molestias. Si utiliza medicamentos que hacen que la piel sea sensible a la luz, consulte previamente con su profesional de la salud.

¿Funciona también la luz roja para la artrosis de cadera?

En el caso de la cadera, somos cautelosos. En la mayoría de las personas, la articulación se encuentra a mayor profundidad que los 4 a 5 cm que alcanza la luz infrarroja cercana, debajo del tejido muscular y subcutáneo. Es probable que tenga efecto en los músculos circundantes, pero mucho menos en la propia articulación. La rodilla, la mano, el hombro y el cuello ofrecen mejores posibilidades.

Seguir explorando

Consulte la correa inalámbrica TheraFlex para la rodilla, el hombro y el cuello o compare los paneles. Si aún no está seguro, no dude en programar una consulta. Encontrará más información en nuestra página de preguntas frecuentes.

La terapia de luz roja es una aplicación de bienestar y no sustituye la atención médica. Los resultados varían según la persona; si tiene molestias, consulte a su médico.

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