Acné y terapia de luz roja: ¿qué dice la investigación?
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El acné vulgar es una de las afecciones cutáneas más frecuentes en todo el mundo. Afecta sobre todo a adolescentes y adultos jóvenes, aunque también es frecuente en la edad adulta. Esta afección se debe a la inflamación de las glándulas sebáceas y se ve favorecida por una producción excesiva de sebo, la proliferación bacteriana (Cutibacterium acnes) y las fluctuaciones hormonales.
Además de la atención habitual por parte del médico de cabecera o el dermatólogo, cada vez más personas buscan formas naturales, respetuosas con la piel y no invasivas de cuidar su piel. Una de ellas es la terapia de luz roja, una forma de fotobiomodulación.
¿Qué es la terapia de luz roja?
La terapia de luz roja (RLT) utiliza luz en el rango de 630 a 660 nanómetros. Estas longitudes de onda se encuentran en el espectro visible y pueden penetrar varios milímetros en la piel. Las células cutáneas absorben la luz roja, que estimula las mitocondrias para producir más ATP (energía).
En el caso del acné, esto resulta interesante porque, según las investigaciones, la luz roja:
- Puede moderar las respuestas inflamatorias de la piel
- Puede contribuir a una producción de sebo más equilibrada
- Favorece la recuperación natural de la piel
- Favorece la producción de colágeno (para la recuperación de las cicatrices)
Cuando la luz roja se combina con luz azul (460 nm), se describe un efecto sinérgico: la luz azul actúa como antibacteriano contra C. acnes, mientras que la luz roja modera las respuestas inflamatorias y favorece la recuperación.
¿Qué ocurre en la piel al exponerse a la luz roja?
| Proceso biológico | Explicación |
|---|---|
| Producción de ATP | La luz estimula las mitocondrias, lo que favorece la recuperación celular y la renovación de las capas inflamadas de la piel. |
| Reducción de la inflamación | Al inhibir citocinas proinflamatorias como IL-6 y TNF-α, pueden reducirse el enrojecimiento, la hinchazón y el dolor. |
| Regulación de las glándulas sebáceas | La luz roja puede ayudar a moderar la actividad excesiva de las glándulas sebáceas, lo que puede reducir la probabilidad de poros obstruidos y granos. |
| Recuperación de la piel y de las cicatrices | Se estimula la síntesis de colágeno, lo que es importante para la recuperación de la piel después de los granos y para atenuar las cicatrices del acné. |
Longitudes de onda eficaces para el acné
La combinación de dos longitudes de onda se describe con mayor frecuencia en las investigaciones:
-
Luz azul (415 nm): Bactericida contra Cutibacterium acnes
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Luz roja (630–660 nm): Modera las respuestas inflamatorias y favorece la recuperación
Usar únicamente luz roja también puede ser útil, especialmente en casos de acné propenso a la inflamación o para personas con piel sensible que toleran peor la luz azul.
Fundamento científico
-
A. Koning et al., Terapia fotodinámica para el acné vulgar moderado y grave
Este estudio describe cómo la luz roja, en combinación con un fotosensibilizador (5-ALA), se relacionó con una disminución del acné en los participantes. -
Razoki & Brinkhuizen. (NVDV). Láseres en dermatología.
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Esta publicación describe que la terapia de luz roja puede calmar las glándulas sebáceas y atenuar la respuesta inflamatoria del acné. -
Bispo, M.A.F., Fighting infections with light (Universidad de Groningen)
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El autor describe cómo la luz roja y azul pueden tener un efecto antimicrobiano, algo que también se está investigando en relación con las bacterias asociadas al acné.
Aplicación y recomendaciones de uso
| Componente | Recomendación |
|---|---|
| Duración de la sesión | De 10 a 20 minutos por sesión |
| Frecuencia | De 3 a 5 veces por semana, preferiblemente de forma regular durante varias semanas |
| Dispositivos recomendados | Máscaras LED o paneles (para uso doméstico) o fototerapia profesional en un salón |
| Longitudes de onda | 630–660 nm (luz roja), posiblemente combinada con 460 nm (luz azul) |
Ten en cuenta que, aunque la luz roja suele tolerarse bien, las personas con afecciones cutáneas fotosensibles o que usan ciertos medicamentos (como la isotretinoína) deberían consultar primero con un médico.
Conclusión
La terapia de luz roja es un método no invasivo descrito en investigaciones para ayudar a la piel con acné vulgar, especialmente para quienes buscan un complemento natural para su cuidado de la piel. Al atenuar las reacciones inflamatorias, ayudar a regular la producción de sebo y favorecer la regeneración natural de la piel, la luz roja puede ser un complemento valioso para una rutina de cuidado de la piel ya establecida.
Además, funciona bien en combinación con luz azul, que actúa sobre el componente bacteriano del acné. Tanto si eliges una sesión en un salón como un dispositivo para usar en casa, la terapia de luz roja es una aplicación cómoda y, por lo general, bien tolerada. Los resultados varían según la persona.
La terapia de luz roja es una aplicación de bienestar y no sustituye la atención médica. Los resultados varían según la persona; si tienes molestias, consulta a tu médico.