Apoya la recuperación de la piel tras el sol con terapia de luz roja
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Por qué la luz roja puede ser un apoyo natural para una piel sensible en verano y por qué es tan popular en Australia
El sol en el rostro, una ligera brisa, la sensación de libertad que traen la primavera y el verano: es maravilloso. Pero, seamos sinceros: a veces nos exponemos a esos cálidos rayos de sol un poco más de la cuenta. Antes de que te des cuenta, tu piel está enrojecida, tirante y con sensación de ardor. Incluso sin una quemadura real, a menudo la piel se siente hipersensible o deshidratada después de pasar el día al aire libre.
En lugar de esperar a que la piel se recupere por sí sola, además de los geles y las cremas refrescantes existe otra forma natural y de acción profunda de cuidar la piel: la terapia de luz roja.
¿Qué le hace el sol a tu piel?
La luz solar está compuesta por distintos tipos de radiación, entre ellos UVA y UVB. Estos pueden dañar las células cutáneas, activar procesos inflamatorios y degradar el colágeno. Lo notas en forma de enrojecimiento, sequedad, sensibilidad o incluso descamación. También las microlesiones, que no se ven a simple vista, pueden ralentizar el proceso natural de recuperación.
Precisamente durante esta fase de recuperación es esencial apoyar la piel a nivel celular. Aquí es donde entra en juego la terapia de luz roja.
¿Cómo funciona la terapia de luz roja en la recuperación de la piel?
La terapia de luz roja (también denominada fotobiomodulación) utiliza longitudes de onda específicas, principalmente 630 nm y 660 nm, que penetran profundamente en las capas de la piel. Estas ondas activan las mitocondrias de las células cutáneas, lo que aumenta la producción de ATP (energía celular). Esto favorece la capacidad natural de recuperación de las células cutáneas, puede ayudar a moderar las respuestas inflamatorias y favorecer la producción de colágeno.
Esto es lo que significa para tu piel:
- Apoyo a la recuperación de la piel después de la exposición al sol
- Menos enrojecimiento, picor o tirantez
- Favorece la producción de colágeno
- Refuerza la barrera cutánea
- Reduce el estrés oxidativo (causado por los rayos UV)
Muchos usuarios notan que su piel se siente más calmada y permanece mejor hidratada. Los resultados varían según la persona.
La importancia de las longitudes de onda adecuadas
En Panacea Light Therapy utilizamos paneles de luz avanzados que funcionan, entre otras, con 630 nm y 660 nm, las dos longitudes de onda más descritas en la investigación sobre la recuperación de la piel.
- 630 nm: Actúa superficialmente en las capas superiores de la piel. Estimula la renovación celular y alivia el enrojecimiento leve o la sequedad.
- 660 nm: Penetra más profundamente y favorece la recuperación del tejido conjuntivo y de la piel, además de ayudar a moderar las respuestas inflamatorias.
Cuando la terapia de luz roja se combina con longitudes de onda como 850 nm o 940 nm, también puede ofrecer apoyo en casos de respuestas inflamatorias más profundas o sensibilidad cutánea prolongada, como ocurre con la alergia al sol o una piel muy expuesta al sol.
Por qué la terapia de luz roja es tan popular en Australia
El interés por la terapia de luz roja no solo está creciendo en Europa y Norteamérica; especialmente en países soleados como Australia, este método ya está muy extendido. En Australia, el riesgo de quemaduras solares y daños por los rayos UV es mucho mayor debido a la capa de ozono más fina y a la elevada intensidad solar. Por eso, la piel está sometida a una mayor carga de forma constante, lo que ha generado un fuerte interés por los métodos naturales de recuperación cutánea.
Las clínicas dermatológicas, los centros de bienestar y los consumidores australianos utilizan con frecuencia la terapia de luz roja como cuidado después de la exposición solar. No solo para la recuperación estética, sino también como apoyo en casos de alergia al sol, eccema o piel hipersensible. El uso de la terapia LED para el cuidado de la piel ya forma parte de las rutinas habituales de cuidado cutáneo en el país.
Investigaciones de, entre otras instituciones, la University of Sydney describen cómo la terapia de luz con 630 y 660 nm se utiliza para apoyar la recuperación de la piel, moderar las respuestas inflamatorias y mejorar la calidad de la piel después de la exposición a los rayos UV.
Fundamento científico
Diversos estudios describen un efecto de apoyo de la terapia de luz roja sobre la piel después de la exposición a la radiación UV:
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Barolet et al. (2008) investigaron cómo la luz de 660 nm favorece la recuperación de la piel después de la exposición solar. El estudio describió menos enrojecimiento, una recuperación cutánea más rápida y una mejora de la textura de la piel.
Ver estudio (PDF) -
Auger et al. (2009) describieron en un estudio doble ciego que la luz roja favorece la recuperación del colágeno en piel expuesta a los rayos UV.
Más información -
Oh & Jeong (2019) describieron que la terapia LED puede reducir los factores inflamatorios en piel expuesta a los rayos UV, incluidos los radicales libres.
Ver publicación -
Avci et al. (2013) describieron que la luz roja (660 nm) favorece la recuperación de la piel sin causar daños térmicos.
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¿Para quién puede ser interesante?
- Tienes una piel sensible que se enrojece rápidamente después de la exposición solar
- Quieres apoyar la recuperación de tu piel de forma natural
- Buscas un cuidado preventivo de la piel durante la temporada de sol
- Quieres darle un impulso a tu piel después de pasar el día en la playa, trabajar en el jardín o practicar deporte al aire libre
Por lo general, la terapia de luz roja se tolera bien, resulta cómoda y es adecuada para usar en casa, incluso de forma preventiva. Una sesión breve después de pasar el día al sol puede contribuir a que la piel se sienta más fresca y calmada.
La terapia de luz roja es una aplicación de bienestar y no sustituye la atención médica. Los resultados varían según la persona; consulta a tu médico si tienes molestias.